Diario de un Chaira en Japón 1era parte


Que tal chaireros de corazón, como los extraño estando por acá, ¿que cuentan?,¿ todo bien?, buen en este momento me encuentro en mitad del camino a Shingo, un templo bastante importante donde se cuenta que descansa el espíritu del emperador Tokugawa, mismo que unifico Japón en una era bastante revoltosa, en el que las batallas civiles estaban a la orden del día, bueno aprovecho este momento para comentarles lo que he estado haciendo por acá y narrarles un poco de lo que he vivido aquí en Tokio, tras casi 19 horas de vuelo (contando los trasbordos), la perdida de mi sensibilidad de piernas y una espalda casi partida en dos, arribe al aeropuerto de Narita en Tokio, desde que uno baja del  avión la atmósfera  cambia completamente , para empezar el clima es un poco húmedo sin embargo fresco (esta es temporada de lluvias en Japón, a pesar de esto el clima es bastante bueno), el orden que tienen las personas es increíble, sobre todo en un aeropuerto donde generalmente lo que uno encuentra es caos, al registrar mi ingreso en tas distinguido país, como es costumbre mi vejiga comenzó a manifestar su necesidad de desalojarse, a lo que me di a la tarea de localizar el baño más cercano, al llegar a este tuve mi primer encuentro con la tecnología japonesa (ver foto 1).

Tras romperme el coco buscando la palanca de desagüe, me di cuenta de que esta estaba marcada con un gran círculo rojo.

Al llegar al hotel  me vi en la precaria situación de encontrarme en una emboscada, y mi maleta fue atrapada por una red, la lucha fue dura pero al final logre salir victorioso y recupere mi maleta (la verdad es q como llegue temprano al hotel la habitación no estaba lista y tuve que dejar mi maleta en el hotel mientras salía a matar un poco el tiempo).

Tras este evento me dispuse en la caza de algo para comer, ya que el efecto de los cacahuates japoneses y el “mini hotdog”  que me dieron en el avión ya había pasado hace mucho tiempo, en la búsqueda sagrada del alimento tuve un encuentro con una japonesa que al verme extranjero no dudo en hacerme platica, para mi sorpresa al decirle mi nombre (ja ja que creyeron que se los iba a decir?) comenzó a cantar  de la nada, tras unas palabras de aliento e indicarme unos buenos lugares ´para comer se despidió, por que tenia al parecer clases de música. Después de este encuentro con esta habitante de Japón encontré un restaurant de ramen donde disfrute de unos buenos fideos japoneses.

Curioso que lo ultimo que comí en Japón hace seis años sea lo primero que pruebe de nuevo. En general todo ha ido  bastante bien, el único problema ha sido acostumbrarse al desequilibrio temporal que viajar a diferente zona horaria representa; bueno por el momento me despido cuidense y les prometo que pronto les traere algo de informació, cuidense y Paz.

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2 respuestas a Diario de un Chaira en Japón 1era parte

  1. drburn dijo:

    awebo, la chaira estara en todo el mundo, que chido que estas agushto

  2. lesyers dijo:

    Hell-o Mr. me da gusto que tenga la oportunidad de ir nuevamente y postee lo mas que pueda, un saludo y pasesela chido.

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